La mudanza es un espectáculo dramático común a esas historias que nos han pasado alguna vez a todos, pero que en su contexto tiene un mensaje de cambio. Pensando en positivo, ¿quién no necesita cambiar  su vida o parte de ella?

A partir de esta reflexión, comenzamos el tratamiento de un personaje que nos muestra su vida cotidiana; la cotidianidad hasta el aburrimiento. Necesitamos de una cotidianidad para sentirnos seguros, hasta sentirnos dueños de nuestras propias acciones, pero ese acomodamiento conlleva el riesgo hacia lo monótono. La Mudanza es la repetición, un loop de acciones medidas, que nos llevan a pensar y a plantearnos los cambios en la vida, es decir, sobre cómo cambiar lo de fuera, lo externo, etc.

La vida de cada uno de nosotros está marcada por los cambios, y la de nuestro personaje no podía ser menos. Todos lo hacemos. Cambiamos desde por la mañana; cuando nos despertamos cambiamos de posición. Hay cambios intuitivos, emocionales, robóticos, consentidos, sin sentido, pensados o inesperados, arriesgados, pero al fin y al cabo cambios.

Y luego están los grandes cambios. Los pensados, meditados, consultados con alguien para encontrar apoyo y aprobación. Los que sentimos que darán un giro a nuestra vida. Son los cambios del miedo.  Aunque con ellos buscamos algo mejor, aun así, nos dan miedo

Lugar

Teatro Casa de la Música