En un momento de incertidumbre como el que vivimos, en que se tambalean las creencias que hemos sostenido hasta ahora, Julio cuestiona el color que le ha acompañado desde su infancia, el azul, desenredando a través de él la diferencia entre lo que queremos y lo que hacemos, lo que asumimos y lo que decidimos, lo preestablecido y lo creado.

Las relaciones con su madre, su padre, su abuela, su primera compañera de baile, la gente en general… modifican su azul añadiendo nuevas tonalidades que lazan respuestas y preguntas a la vez. Azul como la piel del melocotón es un ejercicio catártico de recuerdos e impudorosa honestidad que coloca a Julio en un presente transparente, con vistas a un horizonte de cielo y mar.

Fuente: Ayuntamiento de Almería

Lugar