Hay ocasiones en las que el punk puede ser oscuro sin tener que vestirse de siniestralidades y caracteres góticos. Hay grupos que consiguen hacer del punk destilada crítica, mordaz e implacable contra lo que admitimos de forma rutinaria como la única sociedad posible. Hay bandas que se marcan, como objetivo principal, denunciar todo esto con letras en las que no hay berridos o exabruptos sino cuidada prosa antisistema. En Estados Unidos tuvieron a los Dead Kennedys, en el Reino Unido surgieron los Crass, en Andalucía, en el (anticuado) siglo XX, apareció un firme candidato a seguir esa estela: La URSS. Vienen a presentar el último larga duración publicado en 2018 y que supone un punto de inflexión en su carrera, un “Nuevo Testamento” (Humo, 2018). Explicaban el origen del título en su voluntad por aportar nuevas formas de entender y hacer el punk hoy, a la par que se mostraban firmemente instalados de nuevo en esa exploración de la religiosidad abordada desde su sentido moral. “Nuevo Testamento” da una vuelta de tuerca a esas coordenadas que definen su ideario musical: hondura sintética y atmósferas lúgubres. Ambientaciones con corazón del más puro afterpunk de los 80 en combinación con esos aires del sur, ya elementos árabes, detalles flamencos, que introducen desde que compusieran años atrás “Andalucía maldita”. Disco plagado de temas emblemáticos con estribillos llevados directos a instalarse en el cerebro del oyente por coros legendarios y fantasmales.

Lugar

Madchester Club Almería