“Larga vida a las Jornadas”

El fin de semana colma el teatro de comedia y reivindicaciones para despedir la cita teatral con el Siglo de Oro

Lanzando este grito entusiasta se despedía la compañía Morboria del Maestro Padilla ante los aplausos de un público entregado a su obra, Del teatro y otros males que acechan por los corrales. Entre un ágil lenguaje cargado de humor e ironía, se develaba el mensaje de una obra que exalta el valor de la profesión teatral a pesar de las crudezas que procura a sus protagonistas. Y es que como decía su autor, Fernando Aguado, “Aqueste mundo barroco no para de girar” y las Jornadas, una vez más,  nos han demostrado que la balanza al final siempre se inclina por el teatro como herramienta universal para hacernos más reflexivos y humanos. Su colorido despliegue de telas, acrobacias, danzas y su discurso, guiaron al público en una velada teatral dirigida por Eva del Palacio que ya iba sabiendo a despedida, pues las Jornadas echaban el telón este fin de semana tras seis días repletos de actividades en diferentes formatos.

La Baltasara también nos hablaba de la pasión por el teatro y de esa dicotomía que generan las dudas y el deseo. El trabajo de investigación realizado por la compañía Sanra Produce en torno a la figura de la reconocida actriz del Siglo de Oro, Ana Martínez, se plasmó sobre el escenario en una fresca y emotiva oda a la libertad de las mujeres barrocas, sin perder la complicidad del público en ningún momento.  Divertida, espontánea y de personalidad arrolladora, Pepa Zaragoza acompañada de un multinstrumentista Nacho Vera, interpretaron el viernes el texto escrito por Inma Chacón bajo la dirección de Chani Martín.

La necesidad de hablar de las comediantas del Siglo de Oro y de las culpas y miedos impuestos a las mujeres de ayer y de hoy, no impidieron que apareciese en estas Jornadas el gran Félix de los Ingenios. Uno de los mayores escritores de todos los tiempos y máxima representación del esplendor literario español, Lope de Vega, ha formado parte de la agenda áurea almeriense gracias a la propuesta de Noviembre Teatro. Dirigida por Eduardo Vasco y adaptada por Yolanda Pallín, Peribáñez y el comendador de Ocaña reflejó sobre el escenario del Maestro Padilla el característico lenguaje de este equipo que sabe reencontrarnos con los textos clásicos a través de una adaptación contemporánea cargada de elementos poderosos de extrema fuerza y belleza. La música, el vestuario y la interpretación de un elenco protagonizado por Rafael Ortíz, Isabel Rodes, Alberto Gómez Taboada y Elena Rayos, José Ramón Iglesias, Francisco Rojas, José Vicente Ramos, Manuel Picón y Daniel Santos, otorgaron al drama villano ese carácter revolucionario que apuntaba Lope con su obra.

Acercar la cultura de los clásicos al público joven era la premisa de Paula Palomo, que ataviada con frondoso bigote y ropajes del Siglo de Oro, convirtió el Parque Nicolás Salmerón en punto de encuentro con la historia de las comediantas del Siglo de Oro que no podían actuar debido a su condición de mujer. Haciendo gala de su originalidad y entusiasmo, desplegó un hilo mágico de historias en el que adultos y niños soñaron durante un buen rato en esa gran pompa de letras y teatro.

“La acogida del público ha sido calurosa y entusiasta. Aunque hay que hacer un balance del conjunto, por el momento podemos decir que han dejado un sabor muy dulce”, apunta Gemma Giménez, directora de esta edición. Las XXXVII Jornadas de Teatro del Siglo de Oro son fruto de un trabajo en equipo entre el Ayuntamiento de Almería, la Universidad de Almería, Diputación, el Ayuntamiento de Roquetas de Mar y la Junta de Andalucía. A ello se han sumado empresas, colectivos y agentes culturales que confían en la vital importancia de esta cita teatral para la cultura de nuestra ciudad.

Fuente: Jornadas de Teatro del Siglo de Oro Almería